Domingo 16, Diciembre 2007
La extinción de la belleza

“El inmediato precedente de este libro fue una ceremonia del té ampliamente difundida por la prensa japonesa. La estética japonesa del wabi-sabi se asocia desde hace tiempo con la ceremonia del té.
Hiroshi Teshigahara, el remoto (gran maestro) heredero de la escuela Sogetsu de arreglos florales, había encargado a tres de los arquitectos de moda que diseñaran y construyeran su idea de lo que es un entorno ideal para la ceremonia del té. Después de tres horas de tren y autobús desde mi despacho de Tokio, llegué al sitio donde tenía lugar la celebración, los terrenos de una antigua residencia imperial. Todo lujo, grandeza y elegancia pero apenas un trazo de wabi-sabi. Una llamativa choza de té, aparentemente hecha de papel, olía y parecía una gran sombrilla de plástico blanca. Vi claro que el wabi-sabi, antaño estética preeminente de la alta cultura japonesa estaba en peligro de extinción.
Es cierto que la belleza wabi-sabi no es del agrado de todo el mundo. La diversidad de la ecología cultural es algo deseable, especialmente como contrapartida a la acelerada tendencia hacia la digitalización uniforme de las experiencias sensoriales, donde el lector electrónico se interpone entre la experiencia y la observación, y donde todas las manifestaciones se codifican de manera idéntica.
En Japón al contrario que en Europa, se ha salvado poco material cultural. No significa únicamente conservar objetos o edificios, sino mantener viva una frágil ideología estética en todas las formas de expresión posibles. Puesto que el Wabi-sabi no se reduce fácilmente a formulas o frases hechas sin destruir su esencia, conservarlo se convierte en una tarea intimidante.”
Leonard Koren
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